El eclipse del día de hoy, 21 de agosto de 2017, ha generado mucha expectativa. A lo largo de los años, la humanidad ha asociado diferentes fenómenos astronómicos con el acaecimiento de sucesos terribles. Recordemos, por ejemplo, que uno de los presagios funestos que anticipó la caída del imperio azteca fue el avistamiento de una espiga de fuego en el cielo, es decir, lo que semejaba ser un cometa, o bien, algún cuerpo celeste con estas características. En este sentido, los eclipses son fenómenos que tienen el poder de generar miedo e incertidumbre. Lo cierto es que si se toman las precauciones adecuadas un eclipse termina por ser un evento inofensivo y de una belleza extraordinaria. Si hay consecuencias funestas para las personas o las naciones serán responsabilidad de las mismas y, en el peor de los casos, por la incompetencia de sus gobernantes. Y, finalmente, cualquier día puede ocurrir un acontecimiento terrible. Para eso no hace falta un eclipse.
En algunos sitios de internet y en redes sociales comenzó a circular una nota que sostenía que dos de las instituciones educativas de educación superior de mayor prestigio en México, la UNAM y el IPN, explicaban que el eclipse sí tenía el poder de afectar a las mujeres embarazadas, gracias a un estudio científico que se llevó a cabo en dichas instituciones.
De acuerdo con la nota, las radiaciones solares afectan la comunicación neuronal del feto, de ahí que puedan ocasionarle malformaciones y otros daños. Para evitar estas terribles consecuencias las mujeres embarazadas debían utilizar un listón rojo y un seguro o un alfiler, en virtud de que el listón rojo revierte la radiación ultravioleta, mientras que el seguro o el alfiler fungen como “pararrayos”, al atraer para sí la radiación ultravioleta. En suma, la nota también recomienda que las mujeres embarazadas no utilicen ropa negra, ni en tonalidades azules o magentas, ya que estos colores funcionan de manera contraria al color rojo, aumentando los rayos UV. ¡Ah, por cierto! El seguro y el alfiler deben ser de color plateado, pues la pintura o los químicos disminuyen sus capacidades de atracción electromagnético.
Basta con buscar en la red para desmentir estas descabelladas y absurdas afirmaciones. Ni la UNAM, ni el IPN han publicado un estudio de dicha naturaleza. De hecho, ambas instituciones desmintieron estos mitos, por no decir tonterías, a través de infografías e información expresada por especialistas de sus facultades; no obstante, un eclipse sí puede infringir daños irreversibles, pero no sólo a las embarazadas, sino a cualquier persona que observe el fenómeno sin la protección adecuada.
A este respecto, René Alfredo Cano Hidalgo, profesor titular de la asignatura de oftalmología de la Facultad de Medicina de la UNAM, refirió que si se observa el eclipse solar de manera directa, en efecto, puede haber lesiones en los ojos, como conjuntivitis o queratitis punteada, incluso pueden darse quemaduras en la mácula, es decir, un área de la retina donde se encuentran los fotorreceptores que facultan una visión con claridad y detallada. Una lesión en esta zona puede conducir a la ceguera. La manera más sencilla de apreciar este increíble fenómeno astronómico es a través de un vidrio de soldar del número 14, que puede adquirirse en cualquier ferretería y cuyo costo oscila entre los 20 y 50 pesos, según el tamaño del mismo.
En Aguascalientes, el eclipse podrá visualizarse a partir de las 12:00 del día del 21 de agosto de 2017. Así que tomen las precauciones pertinentes y olviden las estupideces que se han dicho acerca de los daños que pudieran infringir a las mujeres embarazadas. Cuiden su vista y presencien este increíble evento astronómico, pues el siguiente ocurrirá en 2024.
Para La Escribidera:
Aldo García Ávila
aldogarav86@gmail.com

